Creciendo en la obra del Señor siempre.

La vida del cristiano es dinámica,  y está en constante desarrollo. Eso mismo se puede decir en cuanto a su función como miembro de una iglesia local. Dios espera que cada cristiano crezca, que se desarrolle, no solamente en su vida piadosa, sino también en cuanto a su trabajo. Hay diversas áreas en que cada cristiano puede servir a su prójimo, como a sus hermanos en la fe, no solo en beneficio de sí mismo, sino también de la iglesia donde es miembro. ¿Es usted una bendición para la congregación donde es miembro? ¿Es usted una fuente de inspiración para otros? ¿Su crecimiento, en cuanto a la obra del Señor, es constante? ¿Cada año que pasa, usted crece más en la obra del Señor?

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