Templo de Nuestra Señora del Pilar (La Enseñanza)
AtrásUbicado en la calle de Donceles número 102, a escasos metros del bullicio que rodea a la Catedral Metropolitana, se encuentra el Templo de Nuestra Señora del Pilar, más conocido popularmente como "La Enseñanza". Esta iglesia representa uno de los ejemplos más refinados y completos del barroco novohispano en su fase final, a menudo catalogado como churrigueresco o ultrabarroco. A pesar de su proximidad con el centro neurálgico de la ciudad, a menudo pasa desapercibido para el transeúnte casual, conservando un aire de joya arquitectónica por descubrir para quienes se aventuran a cruzar su umbral.
Su historia es tan rica como su ornamentación. El complejo fue concebido originalmente no solo como un templo, sino como parte de un convento y colegio destinado a la educación de niñas y mujeres, una iniciativa liderada por la Madre María Ignacia Alzor de la Compañía de María. Esta función educativa es la que le otorgó el sobrenombre de "La Enseñanza". La idea era crear un espacio integral donde las novicias y alumnas pudieran asistir a los servicios religiosos sin necesidad de salir al exterior, una práctica común en los conventos de clausura de la época. La construcción del templo, que se llevó a cabo entre 1772 y 1778, fue encomendada a uno de los más grandes arquitectos de la Nueva España, Francisco Antonio de Guerrero y Torres, responsable también de otras obras icónicas como el Palacio de Iturbide y la Capilla del Pocito en la Villa de Guadalupe.
Una Inmersión en el Barroco Novohispano
El principal atractivo del Templo de La Enseñanza reside en su espectacular interior. Al entrar, la vista es inmediatamente capturada por la suntuosidad de sus nueve retablos de madera tallada y dorada, que cubren la mayor parte de las paredes y crean una atmósfera de opulencia y devoción. Estos retablos son considerados obras maestras del estilo churrigueresco y, a diferencia de muchas otras iglesias de la época que han sido alteradas, aquí se conservan en un estado de cohesión estilística admirable. El retablo principal, fechado hacia 1780, está dedicado a la advocación del templo, Nuestra Señora del Pilar, y está flanqueado por dos grandes óleos con temas marianos, "La Asunción de María a los Cielos" y "La Virgen del Apocalipsis", obras del pintor Andrés López. La profusión de detalles, las columnas estípite, las esculturas de santos como San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier, y el brillo del pan de oro crean un impacto visual profundo, transportando al visitante directamente al apogeo artístico del siglo XVIII.
La arquitectura del templo, aunque de dimensiones más modestas que la cercana Catedral, es notable. Su fachada de una sola portada es menos común para las iglesias de su tiempo, que solían tener dos. Declarado monumento histórico en 1940, el edificio ha demostrado su resiliencia, habiendo sido restaurado tras sufrir daños en el sismo de 2017, un testimonio del valor que se le otorga como patrimonio cultural. Para los visitantes que buscan un respiro del ajetreo del Centro Histórico, este templo ofrece un espacio de paz y contemplación, un lugar donde el arte y la fe se entrelazan de manera excepcional.
Información Práctica para la Visita y Horarios de Oficios
Para quienes planean una visita, es fundamental conocer los horarios de apertura de la iglesia. Generalmente, el templo está abierto de lunes a viernes en dos turnos, de 10:00 a 14:00 y de 15:00 a 18:45 horas, con una extensión los jueves hasta las 20:00. Los sábados el horario es más corto, de 10:00 a 13:30, y los domingos abre de 11:00 a 14:00. Es importante destacar que estos son los horarios de apertura general para visitas y oración personal.
En cuanto a los horarios de misas, la información puede ser variable y es uno de los puntos débiles del recinto. Según la información más reciente disponible en su blog oficial, la celebración de la Santa Misa se realiza únicamente los domingos a las 13:00 horas. Se indica que no hay misas entre semana hasta nuevo aviso. Esta limitación es un factor crucial para los fieles que buscan asistir a una misa diaria en el Centro Histórico. Se recomienda a los interesados en sacramentos o en confirmar los horarios de misas dominicales que intenten verificar la información directamente en el sitio, dada la dificultad para obtener una respuesta telefónica.
Posibles Inconvenientes y Aspectos a Considerar
A pesar de su indiscutible belleza y valor histórico, existen algunos aspectos negativos reportados por visitantes que deben ser considerados. El punto más crítico es la aparente inconsistencia en el cumplimiento de los horarios publicados. Una queja recurrente es llegar durante las horas de apertura anunciadas, especialmente después del receso de mediodía, y encontrar el templo cerrado sin previo aviso. Esta falta de fiabilidad puede ser frustrante para los turistas con itinerarios ajustados o para los fieles que acuden con un propósito específico.
Sumado a esto, la comunicación con la administración del templo parece ser deficiente. Varios usuarios han señalado que es prácticamente imposible contactarlos a través del número de teléfono proporcionado, ya que las llamadas no son atendidas. Esta situación complica cualquier intento de verificar los horarios de misas y confesiones o de obtener información actualizada antes de desplazarse hasta el lugar. La falta de un sitio web oficial y actualizado (dependiendo de un blogspot que no siempre refleja la información al día) agrava este problema. Por lo tanto, aunque la visita es altamente recomendable por su valor artístico, se aconseja tener flexibilidad en los planes y no depender exclusivamente de este templo si se tiene un horario estricto para asistir a un servicio religioso.