Parroquia de San Juan de Dios
AtrásLa Parroquia de San Juan de Dios se erige con una importancia histórica monumental para Oaxaca, siendo reconocida como el primer templo católico de la ciudad. Su origen se remonta a la llegada de los españoles en 1521, cuando se construyó una modesta capilla de adobe y paja dedicada a Santa Catalina, justo en el lugar donde, según la tradición, se ofició la primera misa del valle al pie de un árbol de huaje y a orillas del entonces caudaloso Río Atoyac. Este humilde inicio sentó las bases para lo que se convertiría en la catedral provisional y la primera sede de la diócesis de Oaxaca, con el obispo Juan López de Zárate a la cabeza desde 1535.
A lo largo de casi cinco siglos, el templo ha sido un testigo resiliente de la historia, sobreviviendo a terremotos, incendios y transformaciones sociales. Un sismo en 1662 la destruyó, pero fue reconstruida y, hacia 1699, con la llegada de los monjes juaninos, el complejo se expandió para incluir un convento y un hospital, consolidando su dedicación a San Juan de Dios. Posteriormente, un devastador incendio en 1864 obligó a una nueva reconstrucción, impulsada por el arzobispo Eulogio Gillow, culminando con su consagración en 1890. Un dato curioso que conecta el pasado con el presente es que el terreno que alguna vez ocupó el convento y el hospital es hoy el vibrante Mercado 20 de Noviembre, situando a la iglesia en un diálogo constante entre lo sagrado y lo cotidiano.
Valor Artístico y Arquitectónico
A diferencia de otras iglesias barrocas de Oaxaca, la fachada de San Juan de Dios es notablemente sobria. Presenta una sola puerta de arco de medio punto en cantera amarilla, coronada por un frontón triangular que lleva inscritas fechas clave de su historia. Su campanario, de diseño sencillo y cuadrangular, complementa la estética sin pretensiones del exterior. Sin embargo, su interior alberga tesoros artísticos y una atmósfera que invita a la reflexión.
El templo consta de una sola nave con un coro, un diseño que, según los visitantes, le confiere una acústica excepcional, ideal para las ceremonias religiosas. Pero su mayor atractivo visual reside en una serie de pinturas al óleo de finales del siglo XVIII, atribuidas al pintor oaxaqueño Urbano Olvera. Estas obras no son meramente decorativas; son lienzos narrativos que cuentan la historia religiosa de Oaxaca desde una perspectiva novohispana. Entre las escenas representadas se encuentran la ya mencionada primera misa en el valle, el bautizo del rey zapoteca Cocijoeza, la leyenda de la Santa Cruz de Huatulco y los trágicos sucesos de los mártires de Cajonos. Estas pinturas, encargadas por el arzobispo Gillow, tenían el propósito de enaltecer la tradición católica y ofrecer una catequesis visual a los fieles.
Un Espacio para la Devoción y la Contemplación
Más allá de los grandes lienzos históricos, el templo ofrece rincones de profunda espiritualidad. Destaca una capilla dedicada al Señor de las Misericordias, un punto focal de devoción para muchos feligreses. Cerca de la entrada, se pueden apreciar esculturas que representan a la Virgen de la Soledad, patrona de Oaxaca, y una conmovedora imagen de la Virgen dormida. Asimismo, un espacio lateral está acondicionado para la oración a diversos santos, creando un ambiente de recogimiento y paz que contrasta fuertemente con el bullicio del mercado adyacente. Visitantes frecuentes describen una sensación de frescura, silencio y tranquilidad que permite una conexión espiritual a través del arte sacro que impregna cada rincón.
Aspectos a Considerar Antes de la Visita: Lo Bueno y lo Malo
La Parroquia de San Juan de Dios es, sin duda, un lugar de inmenso valor histórico y espiritual. Su principal fortaleza es su autenticidad y la riqueza de las historias que sus muros y lienzos cuentan. Es un destino imprescindible para quienes se interesan por la historia de la evangelización en México, el arte sacro y la arquitectura colonial. Además, es positivo destacar que cuenta con acceso para sillas de ruedas, lo que la hace inclusiva para más personas.
Sin embargo, el principal punto débil y una consideración crucial para cualquier visitante son sus horarios de apertura extremadamente limitados. La información disponible indica que el templo solo abre al público de martes a domingo, de 10:00 a 14:00 horas, permaneciendo cerrado los lunes. Este horario tan restringido dificulta enormemente la visita para muchos turistas y locales, requiriendo una planificación muy cuidadosa para poder acceder a su interior. Es una barrera significativa que puede generar frustración si no se conoce de antemano.
Planificación de la visita e Iglesias y Horarios de Misas
Debido a los horarios acotados, es fundamental verificar cualquier información antes de dirigirse al templo. Para aquellos interesados en participar en los servicios religiosos, la tarea es aún más compleja. La información sobre los horarios de misas no está fácilmente disponible en línea, a diferencia de otras parroquias más grandes. Por lo tanto, si uno desea buscar misas hoy o planificar la asistencia a las misas dominicales, la recomendación más fiable es acercarse directamente al templo durante su horario de apertura y consultar los horarios en la propia puerta o con el personal presente.
Para quienes buscan los horarios de misas en iglesias de Oaxaca en general, es aconsejable utilizar directorios diocesanos o aplicaciones especializadas, aunque la información específica de San Juan de Dios puede ser esquiva. La experiencia en este templo histórico vale la pena, pero el éxito de la visita depende casi por completo de una planificación anticipada y de la aceptación de sus limitaciones operativas.