Iglesia San Martín Huamelulpam
AtrásLa Iglesia de San Martín Huamelúlpam, ubicada en el corazón de la comunidad homónima en la región de la Mixteca Alta de Oaxaca, representa un caso complejo para el visitante y el feligrés. A primera vista, se erige como un monumento histórico y un punto de referencia espiritual, pero la realidad actual es que sus puertas se encuentran cerradas de forma definitiva, una situación que redefine por completo la experiencia de quien se acerca a ella.
Un Legado Histórico Silenciado por la Tragedia
Construida durante la época virreinal, esta iglesia es un testimonio de los procesos de evangelización en la Nueva España. Su arquitectura, aunque sobria y robusta, refleja las características de los templos de la Mixteca, diseñados no solo para el culto, sino también como fortalezas simbólicas en territorios de reciente conversión. Durante siglos, fue el epicentro de la vida comunitaria, el lugar donde se celebraban las fiestas patronales en honor a San Martín de Tours y se administraban los sacramentos. Sin embargo, este flujo de vida religiosa se detuvo abruptamente.
La información disponible y los reportes de daños a patrimonio cultural en la región señalan que la estructura sufrió graves afectaciones a consecuencia de los sismos que han sacudido Oaxaca, particularmente el devastador terremoto de septiembre de 2017. Este evento causó estragos en innumerables edificios históricos, y la iglesia de San Martín Huamelúlpam fue una de las víctimas. La etiqueta de "Cerrado Permanentemente" no es una decisión administrativa menor, sino la consecuencia de un daño estructural que compromete la seguridad de cualquier persona que ingrese al recinto. Para el viajero o devoto, esto se traduce en una limitación fundamental: es imposible apreciar sus retablos, su arte sacro interior o simplemente encontrar un momento de oración en su nave principal.
La Experiencia Actual: Un Encuentro con la Fachada y el Contexto
A pesar de la inaccesibilidad de su interior, una visita al lugar no carece de valor. Lo positivo radica en su imponente presencia exterior y su invaluable contexto histórico. La fachada de cantera, con su diseño sencillo y su campanario, sigue siendo un objeto de gran interés fotográfico y arquitectónico. Se puede apreciar la mano de obra local y las técnicas constructivas de la época, que le confieren una belleza austera y poderosa. El atrio que la rodea, aunque ahora silencioso, todavía permite imaginar las procesiones y las reuniones que alguna vez albergó.
El mayor atractivo para un visitante es la innegable conexión de la iglesia con la Zona Arqueológica de San Martín Huamelúlpam, también conocida como el antiguo centro ceremonial de Huamelulpan. Este sitio prehispánico, de gran relevancia para la cultura mixteca, se encuentra a pocos pasos del templo. Esta proximidad no es casual; es un patrón común en México donde los templos católicos se edificaron sobre o junto a importantes centros de poder indígena. Por lo tanto, visitar la iglesia permite comprender de manera tangible este sincretismo cultural y religioso. Se puede caminar desde las plataformas y el juego de pelota de la antigua ciudad mixteca hasta el templo virreinal, realizando un viaje a través de más de mil años de historia en un solo recorrido.
Aspectos a Considerar: Lo Bueno y Lo Malo
Al evaluar la Iglesia de San Martín Huamelúlpam como un punto de interés, es crucial sopesar sus pros y sus contras desde la perspectiva del visitante contemporáneo.
- Puntos Positivos:
- Valor Histórico y Arquitectónico: Aunque solo sea desde el exterior, el edificio es un importante documento histórico de la arquitectura religiosa virreinal en la Mixteca.
- Contexto Cultural Único: Su ubicación adyacente a una de las zonas arqueológicas más importantes de la cultura mixteca ofrece una experiencia educativa y cultural integrada.
- Fotografía y Contemplación: El templo ofrece una estampa visual poderosa, un monumento silencioso que narra una historia de fe, arte y catástrofe natural. Es un lugar que invita a la reflexión sobre la impermanencia y la resiliencia.
- Puntos Negativos:
- Cierre Permanente: El principal y más significativo inconveniente. No se puede acceder al interior, lo que genera una experiencia incompleta y decepcionante para quienes buscan una visita religiosa o artística completa.
- Ausencia de Servicios Religiosos: Como consecuencia directa del cierre, no existen horarios de misas, ni se celebran bautizos, bodas o cualquier otra ceremonia litúrgica. La comunidad local ha tenido que buscar alternativas para sus prácticas de fe, y los visitantes no encontrarán aquí un espacio para el culto activo. Quienes busquen un directorio de iglesias para asistir a una celebración, deberán descartar esta opción.
- Falta de Información: La información oficial sobre el estado del edificio, posibles planes de restauración o la historia detallada de su interior es escasa. El visitante llega con muchas preguntas que difícilmente encontrarán respuesta en el sitio.
la Iglesia de San Martín Huamelúlpam es un destino agridulce. No es el lugar para quien busca una iglesia en pleno funcionamiento para participar en la misa dominical o admirar arte sacro en su esplendor original. Es, en cambio, un lugar para el viajero interesado en la historia profunda de Oaxaca, aquel que puede encontrar valor en un monumento herido que cuenta una historia más compleja: la de la fe que perdura a pesar de los muros cerrados y la memoria de un pueblo grabada en la piedra, tanto la de sus pirámides como la de su templo virreinal.