Ermita de San Juan Evangelista Tzomolco
AtrásUn Vistazo Profundo a la Ermita de San Juan Evangelista Tzomolco en Xochimilco
La Ermita de San Juan Evangelista Tzomolco, situada en la zona de Ampliación la Noria en Xochimilco, Ciudad de México, se presenta en los directorios como un lugar de culto. Sin embargo, su realidad actual es mucho más compleja y fundamentalmente distinta a la de una parroquia activa. Este recinto es, en esencia, una cápsula del tiempo, un monumento histórico cuya función ha transitado de lo espiritual a lo cultural, y cuyo acceso hoy en día se encuentra en un estado de incertidumbre. Es una pieza clave para entender la historia de la Hacienda La Noria y su transformación en el célebre Museo Dolores Olmedo.
De Centro de Evangelización a Joya de Museo: La Historia de la Ermita
Los orígenes de este lugar se hunden en el siglo XVI, poco después de la conquista, cuando se erigió una capilla sencilla dedicada a San Juan Evangelista como parte de las primeras labores de evangelización en la región. El nombre que acompaña a la ermita, Tzomolco, es un eco del pasado prehispánico de la zona. En náhuatl, puede traducirse como “Cerro que se parte” o “Cerro que se desgaja”, un topónimo que nos recuerda que este sitio fue un asentamiento para el pueblo Xochimilca mucho antes de la llegada de los españoles y la construcción de la hacienda. Si no fuera por la preservación de esta capilla, es probable que el nombre original del lugar se hubiera perdido en la historia.
La estructura que se puede apreciar hoy, aunque actualmente no sea visitable, data en su mayor parte de 1705, cuando se realizó una reconstrucción significativa sobre la capilla original. Más adelante en ese mismo siglo, su techo de madera fue reemplazado por un sistema de techos abovedados, otorgándole la solidez y la apariencia que la caracterizaría por siglos. Durante generaciones, sirvió como el centro espiritual para los trabajadores y dueños de la Hacienda La Noria, un lugar para la celebración de la fe en un entorno rural que, con el tiempo, sería absorbido por la mancha urbana de la Ciudad de México.
La Intervención de Dolores Olmedo y su Legado
El destino de la ermita y de toda la hacienda cambió drásticamente en 1962, cuando la empresaria y coleccionista de arte Dolores Olmedo Patiño adquirió la propiedad. Con una visión clara de preservar el patrimonio mexicano, Olmedo no solo salvó la estructura de un posible abandono, sino que la integró en un proyecto cultural de gran envergadura. En la década de 1990, con la fundación del Museo Dolores Olmedo, la ermita fue completamente remodelada en su interior para convertirse en una de las galerías de exhibición. Así, el espacio que alguna vez albergó altares y feligreses pasó a custodiar importantes obras de arte, fusionando su valor histórico con el artístico.
Lo Bueno y lo Malo: Una Perspectiva para el Visitante y el Fiel
Aspectos Positivos y Valor Histórico
El principal valor de la Ermita de San Juan Evangelista Tzomolco reside en su profunda carga histórica. Es un testimonio arquitectónico de la época virreinal en Xochimilco. Para los interesados en la historia, la arquitectura y el arte, este lugar representa un punto de interés notable.
- Riqueza Histórica: Es una de las construcciones más antiguas de la zona, vinculada directamente con la historia de la Hacienda La Noria y el pasado prehispánico de Xochimilco.
- Patrimonio Cultural: Al ser parte integral del Museo Dolores Olmedo, la ermita fue conservada y puesta en valor como un monumento histórico, asegurando su preservación para futuras generaciones. Su estructura está registrada como monumento histórico.
- Contexto Artístico: Su reconversión en sala de museo le otorgó un nuevo propósito, permitiendo que miles de visitantes la conocieran en el contexto de una de las colecciones de arte mexicano más importantes del mundo.
Puntos a Considerar: La Realidad para Quienes Buscan Servicios Religiosos
Aquí es donde las expectativas deben ajustarse a la realidad. A pesar de su nombre y su origen, la Ermita de San Juan Evangelista Tzomolco no es una opción para quienes buscan un lugar de culto activo. Este es el aspecto más crítico y negativo para el potencial feligrés.
- Inexistencia de Servicios Religiosos: Es fundamental aclarar que en esta ermita no se ofrecen servicios religiosos. Quienes busquen horarios de misas, ya sea para la misa dominical o para misas diarias, no los encontrarán aquí. El lugar no funciona como parroquia ni como capilla de culto público.
- No es una Iglesia Activa: No hay párroco, no se celebran bautizos, bodas ni confesiones. La comunidad de la colonia Ampliación la Noria debe acudir a otras parroquias cercanas para participar en la vida litúrgica.
- Inaccesibilidad Actual: El punto más desfavorable y definitivo es que el Museo Dolores Olmedo cerró sus puertas en su ubicación de Xochimilco en 2021. Desde entonces, el acceso a todo el complejo, incluida la ermita, está completamente restringido al público. Los planes para reubicar el museo han sido mencionados, pero hasta la fecha no se han concretado, dejando el futuro del sitio en un limbo.
¿Qué hacer si buscas una iglesia en la zona?
Para aquellos cuya búsqueda de "iglesias en Xochimilco" o "horarios de misa hoy" los trajo a considerar la Ermita de Tzomolco, es necesario redirigir sus esfuerzos. La alcaldía de Xochimilco cuenta con numerosas iglesias y parroquias históricas y activas, como la Parroquia de San Bernardino de Siena en el centro de Xochimilco, que sí tienen una vida parroquial vibrante y horarios de culto establecidos. Se recomienda consultar una guía de iglesias local o buscar en línea las parroquias más próximas a la colonia La Noria para satisfacer las necesidades espirituales.
la Ermita de San Juan Evangelista Tzomolco es un lugar con una dualidad fascinante. Por un lado, es un tesoro histórico y arquitectónico que jugó un papel importante en la vida de Xochimilco. Por otro, es una fuente de confusión para quienes buscan un espacio de fe activo, una confusión magnificada por su estado actual de inaccesibilidad. Su valor es innegable, pero es un valor cultural y patrimonial, no litúrgico. Hasta que el futuro del complejo del Museo Dolores Olmedo se aclare, esta histórica ermita permanecerá como un recuerdo silencioso, esperando ser redescubierta no como un templo de fe activa, sino como una valiosa página de la historia de México.