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Catedral de los Santos Apóstoles Felipe y Santiago Azcapotzalco

Catedral de los Santos Apóstoles Felipe y Santiago Azcapotzalco

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Av. Morelos No.14, Centro, Azcapotzalco, 02000 Ciudad de México, CDMX, México
Catedral Iglesia
9 (918 reseñas)

La Catedral de los Santos Apóstoles Felipe y Santiago se erige no solo como un centro de fe en Azcapotzalco, sino como un monumento cargado de una profunda herencia histórica y arquitectónica que se remonta al siglo XVI. Su imponente presencia en la Avenida Morelos es un testimonio de siglos de historia, transformaciones y vida comunitaria. Originalmente una parroquia fundada por la orden de los dominicos, su construcción inició alrededor de 1565 sobre lo que fue un recinto ceremonial prehispánico, una práctica común durante la evangelización. Este templo fue elevado al rango de Catedral en noviembre de 2019 por decisión del Papa Francisco, marcando un nuevo capítulo en su larga existencia y convirtiéndose en la sede de la Diócesis de Azcapotzalco.

Su relevancia histórica es innegable. El atrio, considerado el más amplio de la Ciudad de México, fue el escenario de la Batalla de Azcapotzalco el 19 de agosto de 1821. Este enfrentamiento entre el Ejército Trigarante y las últimas fuerzas virreinales es señalado como la última gran batalla de la Guerra de Independencia de México, un hecho que confiere a este lugar un valor patriótico singular. Al caminar por sus terrenos, los visitantes no solo ingresan a un espacio sagrado, sino también a un capítulo crucial de la historia nacional.

Valor Arquitectónico y Tesoros Interiores

A pesar de haber sufrido daños por un terremoto en el siglo XVII y haber sido reconstruida y consagrada nuevamente en 1702, la estructura conserva elementos de gran valor. Su fachada, de una sobriedad que inspira respeto, contrasta con un interior suntuosamente decorado. Uno de los mayores atractivos, y a la vez una fuente de frustración para muchos, es la Capilla del Rosario. Considerada una joya del barroco tardío, esta capilla fue construida gracias a las donaciones de los fieles y cofradías. Su retablo elaborado y su rica ornamentación la convierten en un tesoro artístico que, según relatan numerosos visitantes, rara vez se encuentra abierta al público. Aquellos afortunados que logran acceder a ella describen una experiencia única, un vistazo a un esplendor de otra época. Junto a esta, la Capilla de San Francisco ofrece un ambiente más íntimo, ideal para la oración y la reflexión personal, un remanso de paz dentro del complejo catedralicio.

La experiencia espiritual dentro del templo principal es frecuentemente enriquecida por la calidad de su coro. Algunos feligreses lo han calificado como uno de los mejores que han escuchado, comparable incluso con el de la Basílica de Guadalupe, lo que sin duda añade una dimensión emotiva y solemne a las celebraciones litúrgicas. El altar principal, dedicado a los santos apóstoles Felipe y Santiago, es descrito como sencillo, enfocando la atención en el acto de fe más que en la opulencia.

Aspectos a Considerar: La Experiencia del Visitante

A pesar de su belleza e importancia, la experiencia en la Catedral de Azcapotzalco presenta una notable dualidad. Mientras muchos alaban su atmósfera y valor histórico, una corriente significativa de opiniones señala problemas serios en el trato y la administración, factores que pueden afectar la visita. El punto más criticado es el personal de oficina. Múltiples testimonios describen a la secretaria o encargada principal con adjetivos como "déspota" y "grosera", creando una barrera para quienes buscan información para sacramentos, visitas o simplemente para conocer más sobre el lugar. Se reportan dificultades para obtener información clara, especialmente sobre cómo visitar la anhelada Capilla del Rosario, con respuestas evasivas y una actitud poco servicial.

Esta situación se extiende a la gestión de los horarios y el acceso. Visitantes sugieren que la Catedral debería permanecer abierta por más tiempo, siguiendo el ejemplo de otros templos históricos de la ciudad, para fomentar tanto el turismo como la afluencia de fieles. La limitada apertura de sus capillas más valiosas es una queja recurrente, dejando a muchos con la sensación de una oportunidad perdida.

Otro aspecto delicado que los potenciales asistentes deben considerar son los sermones. Una reseña particularmente dura acusa a uno de los sacerdotes de emitir comentarios inapropiados y prejuiciosos durante una misa de celebración, criticando a personas con tatuajes o piercings y haciendo comentarios desafortunados a la festejada. Si bien se trata de una experiencia individual, es un punto de atención para familias que planean eventos importantes y desean un mensaje pastoral inclusivo y respetuoso.

Información Práctica para su Visita

Para quienes deseen visitar la Catedral y planificar su asistencia a los servicios religiosos, es fundamental conocer los distintos horarios. La organización de las Iglesias y Horarios de Misas puede ser compleja, por lo que se recomienda verificar la información antes de acudir.

Horarios de Apertura del Templo

  • Lunes a Sábado: 8:00 a 12:00 y 17:00 a 19:00
  • Domingo: 8:00 a 13:00 y 16:30 a 19:30

Horarios de Misas

Los horarios de misas pueden variar, pero una referencia general es la siguiente:

  • Lunes a Sábado: Se ofician misas por la mañana (aproximadamente 7:00) y por la tarde (19:00). Se recomienda llamar al teléfono 55 5561 0103 para confirmar la hora exacta del día de su visita.
  • Misa Dominical: Los domingos ofrecen un horario más extendido, con ceremonias a las 8:00, y durante el día, siendo la de la 13:00 una de las principales. El templo permanece abierto de 7:30 a 21:00 los domingos, abarcando un amplio rango de celebraciones.

Horarios de Oficina

  • Lunes a Viernes: 10:00 a 13:00 y 17:00 a 19:00
  • Sábado: 10:00 a 13:00

la Catedral de los Santos Apóstoles Felipe y Santiago Azcapotzalco es un lugar de inmenso valor. Su arquitectura, su profunda conexión con la historia de México y sus tesoros artísticos la hacen un destino obligado. Sin embargo, los visitantes deben estar preparados para una experiencia que puede ser irregular. La majestuosidad del edificio y la solemnidad de sus misas pueden verse empañadas por un trato administrativo deficiente y una accesibilidad limitada a sus espacios más preciados. Es un lugar que inspira tanto admiración por su pasado como un llamado a mejorar su presente para servir mejor a su comunidad y a quienes la visitan.

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