Capilla de la Tercera Orden, Xochimilco
AtrásLa Capilla de la Tercera Orden en Xochimilco se presenta como un espacio de notable valor histórico y arquitectónico, anidado dentro del conjunto conventual de San Bernardino de Siena. A diferencia de otras iglesias en Ciudad de México que se erigen como estructuras independientes, esta capilla forma parte integral de un complejo mayor, una característica que define tanto sus virtudes como algunas de las dificultades prácticas que pueden encontrar sus visitantes. Su ubicación, compartiendo recinto con la catedral principal de la demarcación, la convierte en una parada obligatoria para los interesados en el arte sacro y la historia virreinal, aunque a menudo puede ser opacada por la magnitud del templo principal.
Construida durante el siglo XVII, la capilla es un testimonio de la devoción y la influencia de la Venerable Orden Tercera de San Francisco, una rama de la orden franciscana compuesta por laicos que buscaban vivir los principios franciscanos en su vida cotidiana. Esta filiación es clave para entender su propósito y su riqueza ornamental. El exterior del edificio, aunque más sobrio que el de la parroquia contigua, exhibe elementos característicos del barroco novohispano. Su portada de cantera labrada, con columnas salomónicas y nichos que alguna vez albergaron esculturas, invita a la contemplación antes incluso de cruzar el umbral.
Valor Arquitectónico y Artístico: Un Tesoro Escondido
El verdadero impacto de la Capilla de la Tercera Orden se revela en su interior. Los visitantes y feligreses que la han calificado positivamente suelen destacar su ambiente como “emblemático y lleno de historia”. El elemento más sobresaliente es, sin duda, su retablo principal. Esta magnífica pieza de madera dorada es un ejemplo excepcional del estilo churrigueresco, una hipérbole del barroco que se caracteriza por su profusa decoración, columnas estípite y una sensación de movimiento ascendente. El retablo está dedicado a una temática específica y poco común, la "Penetración del costado de Cristo", lo que le añade un valor iconográfico particular. La calidad del tallado y el baño de oro crean un efecto visual sobrecogedor que contrasta con las dimensiones relativamente modestas de la nave.
Además del altar mayor, la capilla resguarda otras obras de arte, como pinturas y esculturas de la época virreinal que complementan la narrativa religiosa del lugar. La atmósfera que se genera es de intimidad y recogimiento, un espacio que, según las opiniones de quienes la frecuentan, se siente como una “bonita capilla” que ofrece una experiencia más personal y directa que los grandes templos.
Aspectos Positivos a Destacar
- Riqueza Histórica: Al ser una construcción del siglo XVII ligada a la Orden Tercera, ofrece una ventana a la vida religiosa y social de la Nueva España. Es un lugar que respira historia.
- Joya Arquitectónica: El retablo churrigueresco es de una calidad excepcional y es el principal atractivo para los amantes del arte y la arquitectura. Su estado de conservación permite apreciar el detalle y la maestría de los artesanos de la época.
- Ambiente Íntimo: Su tamaño más reducido, en comparación con la parroquia principal, facilita un ambiente de mayor recogimiento y tranquilidad, ideal para la oración personal.
- Accesibilidad: Un punto funcional muy importante es que cuenta con acceso para sillas de ruedas, lo que la hace un espacio inclusivo para todos los visitantes y fieles.
- Ubicación Privilegiada: Al estar dentro del mismo recinto que la Parroquia de San Bernardino de Siena, permite a los visitantes experimentar dos importantes monumentos históricos en una sola visita.
Consideraciones Prácticas y Desafíos para el Visitante
A pesar de sus innegables cualidades, quienes deseen visitar la Capilla de la Tercera Orden o asistir a servicios religiosos deben tener en cuenta ciertos aspectos. El principal desafío es la obtención de información precisa y actualizada sobre sus actividades. En la búsqueda de Iglesias y Horarios de Misas, es común encontrar datos sobre la parroquia principal de San Bernardino, pero la información específica de la capilla es considerablemente más escasa. No suele publicarse un calendario de eventos o horarios de misas independiente para este espacio.
Esta falta de información diferenciada puede generar confusión. Un visitante podría asumir que los horarios de la catedral aplican para la capilla, lo cual no es necesariamente cierto. La capilla puede tener un uso más esporádico, reservado para celebraciones particulares, misas de grupos específicos o eventos especiales. Por lo tanto, planificar una visita con la certeza de encontrarla abierta y con actividad litúrgica puede ser complicado.
Puntos a Mejorar o a Tener en Cuenta
- Disponibilidad de Información: La principal área de oportunidad es la comunicación de sus horarios. Se recomienda encarecidamente a los interesados en asistir a misas en Xochimilco dentro de esta capilla, que no confíen únicamente en la información en línea. La mejor estrategia es contactar directamente a la oficina parroquial a través del número telefónico 55 5676 0148 para preguntar específicamente por los horarios de misas y la apertura de la Capilla de la Tercera Orden.
- Diferenciación del Templo Principal: Al estar “al lado de la catedral”, como un visitante mencionó, es fácil que su identidad se diluya. Es importante que los visitantes comprendan que es una entidad con su propia historia y valor, no un simple anexo.
- Servicios Limitados: Al ser una capilla, es probable que no ofrezca la misma frecuencia de servicios que una parroquia. Las misas dominicales y diarias suelen concentrarse en el templo mayor, por lo que las opciones aquí pueden ser limitadas.
la Capilla de la Tercera Orden es una pieza fundamental del patrimonio de Xochimilco y una de las parroquias y capillas más significativas de la zona sur de la Ciudad de México. Su valor artístico e histórico es indiscutible, ofreciendo una experiencia profunda y estéticamente gratificante. Para el potencial visitante o feligrés, el goce de este lugar está casi garantizado, siempre y cuando se acerque con la preparación adecuada. La clave es la proactividad: investigar su contexto antes de ir y, sobre todo, confirmar su operatividad y horarios por vía telefónica. De esta forma, lo que podría ser una visita incierta se transforma en el descubrimiento de un tesoro barroco que ha resistido el paso de los siglos.